Un día en Doha, la capital de Qatar

Situada en una pequeña península del Golfo Pérsico, Doha, con cerca de dos millones de habitantes, es la capital de Qatar, un país cuyas enormes reservas de gas y petróleo le han llevado, en los últimos años, a la primera línea del turismo de lujo, negocios, y en definitiva, a ser uno de los países más ricos del mundo.  

 

Puede que Qatar no sea un destino turístico al uso, pero si una parada frecuente en los vuelos de larga duración desde Europa, y dado que Doha se encuentra a tan sólo 40 minutos de Dubai, decidí ir a pasar un día para descubrir si realmente merecía la pena su visita.





La primera palabra que se me ocurre al pensar en el Aeropuerto Internacional Hamad, inaugurado en 2015, es lujo...es cierto que los aeropuertos de esta zona suelen ser de por sí bastante suntuosos, pero este parecía haber ido un paso más allá...palmeras, perlas, construcciones inspiradas en el agua, joyerías, tiendas de las grandes marcas...y lo que es más sorprendente, una parte importante del aeropuerto había sido construida en islas artificiales ganadas al mar, algo curioso teniendo en cuenta que la mayor parte de Qatar se encuentra desierto.


Tras pasar el control de inmigración y obtener mi visado qatarí (tramitable allí mismo previo pago, con tarjeta de crédito, de 20$) me dirigí a la salida en la que ya me esperaba una interminable fila de taxis de color azul. Dado que el transporte público parecía inexistente, y que el precio de los taxis es bastante aceptable, tomaría uno que en 15 minutos me dejó junto al Museo de Arte Islámico, ya en el centro de Doha, para comenzar mi visita por la ciudad.


Que Doha es una ciudad ''nueva'' es algo que se percibe desde el primer momento...a excepción de la zona del zoco y algunos puntos cercanos al pu