Skopje: qué ver en la capital de Macedonia

El viaje en autobús entre Belgrado y Skopje duraría unas 9 horas. De entre todos los recorridos que realizaría durante el viaje por los Balcanes, este sería el más duro de todos...el autobús, al contrario que en viajes como el de Zagreb a Sarajevo, iba totalmente lleno, por lo que muchas maletas se apilaban en el pasillo de un vehículo ya de por sí destartalado, haciendo imposible no sólo dar un paso, sino estar sentado con cierta comodidad.


Tras hacer una parada de 30 minutos en la ciudad de Nis, segunda más importante de Serbia, detenernos en localidades como Leskovac, Vranje, Bujanovac o Presevo, y bordear la frontera de Kosovo, territorio cuyas mezquitas divisamos a lo lejos, atravesamos la frontera macedonia. En torno a las 10 de la noche y con una ligera llovizna, por fin llegaríamos a la estación central de Skopje.





Con una población cercana a los 600.000 habitantes, una cuarta parte del total del país, Skopje es la capital y ciudad más importante de la República de Macedonia, un estado sin salida al mar que, a pesar de su pequeño tamaño, ha sido cuna de personajes ilustres como el Emperador Justiniano, Alejandro Magno o la Madre Teresa de Calcuta.


Tras andar unos 10 minutos en dirección al río Vardar llegaría a mi albergue, una casa de huéspedes recién inaugurada, limpia, cómoda...en la que dispondría de habitación privada con terraza, baño y cocina compartida por apenas 10€ la noche. Además, el hecho de que fuera uno de los primeros clientes en habitar el hostal hizo que el dueño me cuidara enormemente..cada día me regalaba mapas de la ciudad, se encargaba personalmente de la limpieza del cuarto, me proporcionaba todo tipo de información...seguramente fue el alojamiento más acogedor de todo mi viaje por los Balcanes.





A la mañana siguiente, comencé mi recorrido por el centro histórico. La primera impresión de Skopje fue la de un lugar repleto de contrastes...en pocos metros había tres ciudades ''diferentes'', por un lado, la nueva Skopje, representada en monumentos, puentes o centros comerciales recién construidos, de mármol, y decorados de forma ostentosa con todo tipo de detalles. Por otro lado, los restos del Skopje de la época comunista, con enormes bloques de viviendas iguales entre sí, vehículos de los años 60...y por otro, la zona musulmana, representada por el zoco y el Antiguo Bazar.


Esta última, ubicada en la orilla norte del río, es probablemente la zona con más encanto de Skopje. Repleta de mezquitas, tiendas de artesanías, alfombras, salones de té o pequeños restaurantes, representa la parte más tradicional de la ciudad, en la que se encuentran lugares como la Fortaleza de Skopje, de entrada libre y construida en el siglo VI, el Kurshumli An, antigua prisión y actual Museo de Macedonia, el mercado tradicional, o el Puente de Piedra, unión entre el barrio musulmán y la ''nueva Skopje'', considerado el más importante de la ciudad.





Ya en la zona del nuevo Skopje, lo primero que nos encontramos tras cruzar el Puente de Piedra es la Plaza de Macedonia, centro neurálgico de la ciudad. En ella, además de una gran bandera del país, contemplaremos la imponente estatua de bronce de 50 toneladas de Alejandro Magno, héroe nacional.


Recientemente inaugurada, esta estatua es uno de los emblemas del conocido como ''Proyecto Skopje 2014'', un conjunto de remodelaciones arquitectónicas que afecta a edificios gubernamentales, museos, puentes o estatuas, que el gobierno macedonio quiere llevar a cabo para modernizar la ciudad, al tiempo que conmemora a personajes históricos como el propio Alejandro Magno, su padre, Filipo II, o su mujer, Olimpia.





Para algunos sólo se trata de un proyecto megalómano, para otros de una reivindicación histórica o territorial hacia Grecia, país vecino con el que las relaciones no son todo lo buenas que cabría esperar...pero lo cierto es que algunas de estas construcciones, como el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Edificio de la Policía Financiera, el nuevo teatro, el Puente del Arte, con fuente, estatuas y farolas de bronce incluidas, o la Puerta de Macedonia, una especie de Arco del Triunfo en miniatura, son obras que no dejarán indiferente a nadie.


En cuanto a la seguridad, a pesar de que la primera impresión de la ciudad no fue del todo buena (algunas zonas de chabolas próximas a la estación, en los márgenes del río..) Skopje es una ciudad segura, en la que es posible caminar a cualquier hora del día por prácticamente cualquier zona sin ningún tipo de peligro, y en la que la gente estará dispuesta a ayudaros siempre que lo necesitéis.





Tras disfrutar 3 días de la calma y tranquilidad de Skopje, me despedí de la ciudad con la sensación de haber conocido un destino peculiar, diferente... Días antes de llegar, cuando no sabía prácticamente nada sobre Skopje, la imaginaba como un lugar algo gris, poco apacible...en definitiva un destino ''poco visitable''...pero al recordar hoy en día la ciudad, visualizo un sitio calmado, con gente hospitalaria..en el que la vida parece transcurrir a un ritmo mucho más pausado, donde hay mucho que ver, y en el que en definitiva, es fácil pasar una estancia agradable.




Ubicación de los sitios que ver en Skopje



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