Almaty: viaje a la antigua capital de Kazajistán

Kazajistán es uno de los países que desde siempre más me han llamado la atención. 


El hecho de encontrarse en Asia Central, una región tan rica en historia como desconocida, su inmenso tamaño (es el noveno país más grande del mundo, y el primero sin salida al mar), su situación, a mitad de camino entre Rusia, Oriente y los pueblos de la Ruta de la Seda, y hasta el exotismo de su nombre, que parece evocar un lugar lejano y desconocido, hicieron que a finales de 2017 me decidiera a visitar sus dos ciudades más importantes, Almaty y Astana (cada cual más distinta de la otra) dando como resultado uno de los viajes más curiosos que he realizado en los últimos meses.



Aeropuerto, Almaty, Kazajstán,


Tras un vuelo de unas 4 horas desde Dubai con la compañía Air Astana, comenzaría mi aventura por Kazajistán en su ciudad más histórica, Almaty, antigua capital tanto de Kazajistán como de su predecesora en tiempos de la URSS, la República Socialista Soviética del mismo nombre. 


El motivo principal que llevó al gobierno kazajo a trasladar la capital de Almaty a la actual Astana fue geográfico, pues Almaty se encuentra en el extremo suroriental del país, a sólo 60 Km de la frontera china y prácticamente en el límite con Kirguistán, nada que ver con Astana, ubicada en mitad de una estepa semidesértica....aunque también se dice que desde Astana es más fácil controlar a la minoría rusa que habita la mitad norte del país, y evitar una posible anexión de esta parte del territorio a una Rusia de la que muchos se sienten más próxima política, religiosa y culturalmente.